EL CANTO DE LA ALONDRA

Te da la Bienvenida al Blog.

domingo, 8 de marzo de 2015




 

 

 

 

 



El Bambú Japonés 

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego.También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita sea!Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:

Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece
¡más de 30metros!
¿Tardó sólo seis semanas crecer?
No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.
Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.
Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.
Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.
De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.
Y esto puede ser extremadamente frustrante.
En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no “ver” el resultado que esperamos-, si está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.
El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.
Tiempo… Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos…
Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi… nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué…
Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés…
¿Para qué?
Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes…
quizá solo estés echando raíces….


sábado, 28 de febrero de 2015

Himno de Andalucía.


28 de Febrero día de Andalucía.!!


La bandera blanca y verde
vuelve, tras siglos de guerra,
a decir paz y esperanza,
bajo el sol de nuestra tierra.
¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la Humanidad!
Los andaluces queremos
volver a ser lo que fuimos
hombres de luz, que a los hombres,
alma de hombres les dimos.
¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la Humanidad!5

viernes, 27 de febrero de 2015

Ella era tan bella ...
Ella era tan bella que si a la luna
le hubiesen preguntado: -¿Qué quieres luna?
La luna hubiese contestado: -'Un destello de ella'


domingo, 21 de octubre de 2012











Rosa Soñada
Cada rosa sin cortar
guarda escondida una espina.
¡Ay, del que alegre camina
y la contempla al pasar!

La rosa de este rosal
nació de un sueño mío
entre el camino y el rio
que va por el roquedal.
La ilusió que yo tenía
por el camino se fue
y la rosa que soñé
al verla ir se afligía.
Aquella pena punzante
de la rosa enamorada
dejó una espina clavada
en mi corazón sangrante.

Por el camino desierto
me fui, destrás de mi mal
y, al pie del verde rosal
dejé mi corazón muerto.
Muerto quedó por el frío
de una lágrima engañosa:
¡Las lágrimas de la rosa
eran gotas de rocío!
Y, cuando llegó el estío,
al aire se evaporaron,
después... los vientos llevaron
la rosa muerta hasta el rio.
La corola deshojada
de la rosa que soñé
pétalo a pétalo fue
por la corriente arrastrada.

¡Ay quién te pudiera dar,
rosa, de nuevo, la vida
y, a mi, la ilusión perdida
para volverte a soñar!

Martín Garcia Ramos












La isla
Había una vez una isla donde vivían las sensaciones:
Felicidad, Tristeza, Conocimiento y todas las demás incluyendo el AMOR.
Un día se anunció a las sensaciones que la Isla se hundiría,
así que todos repararon sus botes y se fueron.
El amor fue el único que se quedó.
El amor quería perseverar hasta el último momento.
Cuando la Isla estaba casi completamente hundida, el Amor decidió
pedir ayuda. La riqueza pasaba frente al Amor en un gran bote.
El Amor le dijo

-Riqueza, ¿me puedes llevar contigo?-, la riqueza contestó

-No, no puedo. Hay mucho oro y plata en mi bote. No hay un lugar para ti.
El amor le preguntó a la Vanidad, que también pasaba en una hermosa nave:

-Vanidad por favor, ayúdame.
-No puedo ayudarte Amor, estás mojado y puedes arruinar mi bote-, contestó Vanidad.
La Tristeza estaba cerca, así que el Amor le pidió ayuda,
-Tristeza, déjame ir contigo.
-OH!! Amor, estoy tan triste que necesito estar a solas conmigo misma.

La Felicidad pasó cerca del Amor también, pero estaba tan feliz que ni siquiera escucho cuando el Amor la llamó.
-Ven Amor, yo te llevaré.
Era un anciano.

El amor se sintió tan bendecido y jubiloso que olvidó preguntar su nombre al anciano.
En cuanto llegaron a tierra firme, el anciano se alejó.
cuando el Amor se percató de cuanto le debía al anciano, preguntó al conocimiento, quién era el anciano,

-¿Quién me ayudó?
-Fue el Tiempo, contestó el Conocimiento.
-¿El Tiempo?, preguntó el Amor. Pero, por qué el Tiempo me ayudó?
El Conocimiento sonrió con profunda sabiduría y contestó:

"Porque sólo el TIEMPO es capaz de entender cuan grande es el AMOR".














Canción hacia dentro

¡No me recuerdes! ¡Siénteme!
Hay sólo un trino entre tu amor y mi alma.

Mis dos ojos navegan
el mismo azul sin fin donde tú danzas.

Tu arco iris de sueños en mí tiene
siempre pradera abierta entre montañas.

Una vez se perdieron mis sollozos,
y los hallé, abrigados, en tus lágrimas.

¡No me recuerdes! ¡Siénteme!
Un ruiseñor nos tiene en su garganta.

Los ríos que me traje de mis riscos,
desembocan tan sólo por tus playas.

Hay confusión de vuelos en el aire...
¡El viento que nos lleva en sus sandalias!

¡No me recuerdes!, ¡Siénteme!
Mientras menos me pienses, más me amas.

J. Burgos














Una lágrima

Cuando volvemos las fugaces horas

del pasado a evocar,

temblando brilla en sus pestañas negras

una lágrima pronta a resbalar.

Y al fin resbala, y cae como una gota

de rocío, al pensar que,

cual hoy por ayer, por hoy y mañana,

volveremos los dos a suspirar.

G. A. Bécquer

 

 

 

 

 

 

Poema del renunciamiento


Pasarás por mi vida sin saber que pasaste,
pasarás en silencio por mi amor y al pasar
fingiré una sonrisa como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente,
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar,
soñaré con tus labios desesperadamente,
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio... como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
-el tormento infinito que te debo ocultar-
te diré sonriente: "No es nada... ha sido el viento".
Me enjugaré la lágrima... ¡y jamás lo sabrás!

José Ángel Buesa
 



 
 
 
 
 
 
 
 
 
Siembra de amor
 
La vida es un jardín; lo que siembres en ella, te devolverá.
Así que elige semillas buenas, riégalas y con seguridad tendrás las flores más bellas.
 
Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, es una simiente.
Cada una tiene en sí el poder vital y germinativo.
Procura, entonces, que caiga tu simiente en el surco abierto.
Procura además, que sea como el trigo que da pan a los pueblos y no produzca espinas y cizañas que dejen estériles las almas.
 
Muchas veces sembrarás en el dolor, pero esa siembra, traerá frutos de gozo.
 
A veces sembrarás llorando, pero ¿quién sabe si tu simiente no necesita del riego de tus lágrimas para que germine? No tomes las tormentas como castigos.
 
Piensa que los vientos fuertes harán que tus raíces se hagan más profundas para que tu rosal resista mejor lo que habrá de venir.
Y cuando tus hojas caigan, no te lamentes; serán tu propio abono, reverdecerás y tendrás flores nuevas.
 
Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, fructificará según como lo siembres.
Ve y arroja el grano, ve abriendo el surco y siembra.
 
Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada es una simiente.
Procura, siempre: "una siembra de amor".
 


Con la simple palabra
Con la simple palabra de hablar todos los días,
que es tan noble que nunca llegará a ser vulgar,
voy diciendo estas cosas que casi no son mías,
así como las playas casi no son mar. 

Con la simple palabra con que se cuenta un cuento,
que es la vejez eterna de la eterna niñez,
la ilusión, como un árbol que se deshoja al viento,
muere con la esperanza de nacer otra vez. 

Con simple palabra te ofrezco lo que ofreces,
amor que apenas llegas cuando te has ido ya:
Quien perfuma una rosa se equivoca dos veces,
pues la rosa se seca y el perfume se va. 

Con la simple palabra que arde en su propio fuego,
siento que en mí es orgullo lo que en otro es desdén:
Las estrellas no existen en las noches del ciego,
pero, aunque él no lo sepa, lo iluminan también. 

Y así, como un arroyo que se convierte en río,
y que en cada cascada se purifica más,
voy cantando este canto tan ajeno y tan mío,
con la simple palabra que no muere jamás. 

José Ángel Buesa




jueves, 18 de octubre de 2012

 
Liba

Mariposa peregrina
que te pasas todo el día
libando liba que liba,
dejando en cada flor
trocitos de tu corazón
pedacitos de tu vida.
 
Mariposa peregrina
de alas de mil colores
que vas libando en mil flores
contrastando sus sabores,
Sin encontrar el sabor
que haga que te decidas,
a cual de ellas tú debes
entregarle tu amor,
dándole tus colores
dedicándole tu vida.
 
Pobre y triste mariposa
que será de tu vida,
cuando te sientas rendida
de tanto libar y libar;
Perderás en tu libar
tus alas con sus colores,
acabando por olvidar
el sabor de los amores;
Sin haber podido encontrar
lo que te costo la vida.
imperterrito

miércoles, 2 de mayo de 2012













A mi hija
Quisiera estar segura de haberte enseñado.
A disfrutar del amor,a confiar en tu fuerza,
a enfrentar tus miedos,a entusiasmarte con la vida,
a pedir ayuda cuando la necesites,a permitir que te consuelen cuando sufres,
a tomar tus propias decisiones,
a hacer valer tus elecciones,
a ser amiga de ti misma,
a no tenerle miedo al ridículo,
a darte cuenta que merecés ser querida,
a hablar a los demás amorosamente,
a decir o callar según tu conveniencia,
a quedarte con el beneficio de tus éxitos,
a amar y a cuidar la pequeña niña que hay en ti,
a superar la adicción de la aprobación de los demás,
a no absorber las responsabilidades de todos,
a ser consciente de tus sentimiento y actuar en consecuencia,
a no perseguir el aplauso sino tu satisfacción con lo hecho,
a dar porque quieres, nunca porque creas que es tu obligación,
a exigir que se te pague adecuadamente por tu trabajo,
a aceptar tus limitaciones y tu vulnerabilidad sin enojo,
a no imponer tu criterio ni permitir que te impongan el de otro,
a decir que si, sólo cuando quieras y decir que no sin culpa,
a vivir en el presente y no tener expectativas,a tomar más riesgos,
a aceptar el cambio y revisar tus creencias,
a trabajar para sanar tus heridas viejas y actuales,
a tratar y exigir ser tratada con respeto,
a llenar primero tu copa y, después, la de los demás,
a planear para el futuro pero no vivir en él,
a valorar tu intuición,a celebrar las diferencias entre los sexos,
a desarrollar relaciones sanas y de apoyo mutuo,
a hacer de la comprensión y el perdón tus prioridades,
a aceptarte así como eres,
a no mirar atrás para ver quién te sigue,
a acrecer aprendiendo de los desencuentros y de los fracasos,
a permitirte reír a carcajadas por la calle sin ninguna razón,
a no idolatrar a nadie, y a mí. menos que a nadie.

Jorge Bucay

jueves, 26 de abril de 2012

Verdadero Amor

Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde trabajo, para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa y, mientras lo curaba, le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer.
Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos, para desayunar con su mujer que vivía allí. Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía un Alzheimer muy avanzado. Mientras terminaba de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana.
No, me dijo. Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce. Entonces, le pregunté extrañado: si ya no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas? Me sonrió y dándome una palmadita en la mano me dijo:
“Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella”
Tuve que contener mis lágrimas mientras salía y pensé: Esa es la clase de amor que quiero para mi vida.
"El verdadero amor no se reduce a lo físico, ni a lo romántico. El verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya no es"
 "Reflexiones para el alma"

domingo, 26 de febrero de 2012









Carta de despedida.
Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera.

Posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.


Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto
que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen,
despertaría cuando los demás duermen.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo,

sino mi alma.

A los hombres les probaría cuán equivocados están
al pensar que dejan de enamorarse
cuando envejecen, sin saber que envejecen
cuando dejan de enamorarse!

A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo
 aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez,

sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres...
He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima
de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad
está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta
con su pequeño puño, por primera vez,
el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho

a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
 pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.

Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas.
Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver  dormir,
te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor
para poder ser el guardián de tu alma.

Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo
diría “te quiero” y no asumiría,
tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad
para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco
y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte
cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.

El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo.

 Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas.
Por eso no esperes más, hazlo hoy,
ya que si el mañana nunca llega,
seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo
para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste
muy ocupado para concederles un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído
lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien,
toma tiempo para decirles
“lo siento”, “perdóname”, “por favor”, “gracias”
y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos.
Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos.
Demuestra a tus amigos y seres queridos
cuanto te importan.


Gabriel García Márquez.













Pequeña de ojos color del tiempo
 Pequeña de ojos celestes,
Dime cómo te sientes?
Hacía tiempo que de ti nada sabía…
Cuéntame, por qué me buscas?
Por qué no me hablas?
Es porque eres tímida?
O porque conmigo estás enojada?

Pequeña de ojos color del tiempo,
Por qué estás llorando?
Yo también te estoy extrañando…
Alguien te ha lastimado?
No creas en todo lo que estás viendo,
Es verdad, las cosas están cambiando,
Pero créeme no tengas miedo…
No dejes que la tristeza nuble tus ojitos,
Prométeme que harás salir el sol…

Pequeña frágil escritora,
No le temas al reflejo de la luna en el mar,
Más ella te escuchará en tus momentos de soledad,
Más ella grises recuerdos te recordará…

Pequeña de mirada profunda,
Escribe si te hace falta,
Expresar tu sentir siempre te ayudará…
Ten cuidado en quien confías,
Busca una amiga de verdad…

Pequeña niña que juega al ajedrez,
Varios desafíos enfrentarás,
Deberás ser fuerte y valiente,
Cuando te pierdas no desesperes,
Busca en el cielo una estrella,
Más ella siempre te mostrará la verdad,
Y durante el camino te guiará…

Pequeña de ojos celestes,
Niña de ojos color del tiempo,
Amiga de profunda mirada,
Compañera de ajedrez,
De dónde te conoceré?
Siento que ya te he visto antes…
Será porque juntas hemos de crecer?
No sabes cuánto deseaba volverte a ver!
Mas aunque el tiempo aún continúa su correr,
Siempre en mi has de permanecer…
Aún guardo tus secretos, tus risas y tus miedos…
Todavía recuerdo nuestros primeros días en el colegio…
Perdóname si te he fallado…
Algunos de nuestros sueños han cambiado,
Pero otros los he realizado…
Espero que te estés divirtiendo,
Nunca dejaré que te pierdas en el olvido,
Dentro de mi siempre seguirás viviendo…

http://www.poemas-del-alma.

miércoles, 18 de enero de 2012

Canción de las Voces Serenas.















                                                             Gracias Ysabel.
Se nos ha ido la tarde
en cantar una canción,
en perseguir una nube
y en deshojar una flor.

Se nos ha ido la noche
en decir una oración,
en hablar con una estrella
y en morir con una flor.

Y se nos irá la aurora
en volver a esa canción,
en perseguir otra nube
y en deshojar otra flor.

Y se nos irá la vida
sin sentir otro rumor
que el del agua de las horas
que se lleva el corazón...

                                 Jaime Torres Bodet

viernes, 18 de noviembre de 2011

Basura.


Se encuentran en el área de servicio. Cada uno con su bolsa de basura.
Es la primera vez que se hablan.
— Buenos días...
— Buenos días.
— La señora es del 610.
— Y, el señor del 612.
— Sí.
— Yo aún no lo conocía personalmente...
— De hecho...
— Disculpe mi atrevimiento, pero he visto su basura...
— ¿Mi qué?
— Su basura.
— Ah...
— Me he dado cuenta que nunca es mucha. Su familia debe ser pequeña...
— En realidad sólo soy yo.
— Mmmmmm. Me di cuenta también que usted usa mucha comida enlatada.
— Es que yo tengo que hacer mi propia comida. Y como no sé cocinar...
— Entiendo.
— Y usted también...
— Puede tutearme.
— También perdone mi atrevimiento, pero he visto algunos restos de comida en su basura. Champiñones, cosas así...
— Es que me gusta mucho cocinar. Hacer platos diferentes. Pero como vivo sola, a veces sobra...
— Usted... ¿Tú no tienes familia?
— Tengo, pero no son de aquí.
— Son de Espírito Santo.
— ¿Cómo lo sabe?
— Veo unos sobres en su basura. De Espírito Santo.
— Claro. Mi madre me escribe todas las semanas.
— ¿Ella es profesora?
— ¡Esto es increíble! ¿Cómo adivinó?
— Por la letra del sobre. Pensé que era letra de profesora.
— Usted no recibe muchas cartas. A juzgar por su basura.
— Así es.
— Pero, el otro día tenía un sobre de telegrama arrugado.
— Así fue.
— ¿Malas noticias?
— Mi padre. Murió.
— Lo siento mucho.
— Él ya estaba viejito. Allá en el Sur. Hacía mucho tiempo que no nos veíamos.
— ¿Fue por eso que volviste a fumar?
— ¿Cómo es que sabes?
— De un día para otro comenzaron a aparecer paquetes de cigarrillos arrugados en su basura.
— Es cierto. Pero conseguí dejarlo de nuevo.
— Yo, gracias a Dios, nunca fumé.
— Ya lo sé. Pero he visto unos vidriecitos de pastillas en su basura...
— Tranquilizantes. Fue una fase. Ya pasó.
— ¿Peleaste con tu pololo, no es verdad?
— ¿Eso, también lo descubriste en la basura?
— Primero el buqué de flores, con la tarjetita, tirado en la basura. Después, muchos pañuelitos de papel.
— Es que lloré mucho, pero ya pasó.
— Pero incluso hoy vi unos pañuelitos...
— Es que estoy un poquito resfriada.
— Ah.
— Veo muchos crucigramas en tu basura.
— Claro. Sí. Bien. Me quedo solo en casa. No salgo mucho. Tú me entiendes.
— ¿Polola?
— No.
— Pero hace unos días tenías una fotografía de una mujer en tu basura. Parecía bonita.
— Estuve limpiando unos cajones. Cosa del pasado.
— No rasgaste la foto. Eso significa que, en el fondo, tú quieres que ella vuelva.
— ¡Tú estás analizando mi basura!
— No puedo negar que tu basura me interesó.
— Qué divertido. Cuando escudriñé tu basura, decidí que quería conocerte. Creo que fue la poesía.
— ¡No! ¿Viste mis poemas?
— Vi y me gustaron mucho.
— Pero, ¡si son tan malos!
— Si tú creías que eran realmente malos, los habrías rasgado. Y sólo estaban doblados.
— Si yo supiera que los ibas a leer...
— Sólo no los guardé porque, al final, los estaría robando. Si bien que, no sé: ¿la basura de la persona aún es propiedad de ella?
— Creo que no. Basura es de dominio público.
— Tienes razón. A través de la basura, lo particular se vuelve público. Lo que sobra de nuestra vida privada se integra con las sobras de los demás. La basura es comunitaria. Es nuestra parte más social. ¿Esto será así?
— Bueno, ahí estás yendo harto lejos con la basura. Creo que...
— Ayer, en tu basura...
— ¿Qué?
— ¿Me equivoqué o eran cáscaras de camarón?
— Acertaste. Compré unos camarones enormes y los descasqué.
— ¡Me encantan los camarones!
— Los descasqué, pero aún no los comí. Quien sabe, tal vez podamos...
— ¿Cenar juntos?
— ¿Por qué no?
— No quiero darte trabajo.
— No es ningún trabajo.
— Pero vas a ensuciar tu cocina.
— Tonterías. En un instante limpio todo y pongo los restos en la basura.
— ¿En tu basura o en la mía?
Luis Fernando Veríssimo.

La Broma.


Todo comenzó como una broma. Llamó por teléfono a un amigo y le dijo:
—Lo sé todo.
Después de un silencio, el amigo respondió:
Cómo lo sabes?
—Eso no importa. Lo sé todo.
—Hazme un favor. No lo cuentes por ahí.
—Lo pensaré.
—¡Por el amor de Dios!
—Esta bien, pero ten cuidado.
Descubrió que tenía poder sobre las personas.
—Lo sé todo.
—¿Co… cómo?
—Lo sé todo.
—¿Todo el qué?
—Tú lo sabes bien.
—Pero es imposible. ¿Cómo lo has descubierto?
La reacción de las personas variaba. Algunas preguntaban en seguida:
—¿Alguien más lo sabe?
Otras se volvían agresivas:
—Está bien. Lo sabes. ¿Y qué?
—Nada. Solo quería que supieras que lo sé.
—Si se lo cuentas a alguien, yo…
—Depende de ti.
—¿De mí, cómo?
Si te portas bien, no lo contaré.
—Está bien.
Una vez, parecía que había encontrado a un inocente:
—Lo sé todo.
—¿Todo, el qué?
—Ya sabes.
—No, no sé. ¿Qué es lo que sabes?
—No te hagas el ingenuo.
—Pero no sé de qué me hablas.
—No me vengas con esas.
—Tú no sabes nada.
—Ah, eso quiere decir que hay alguna cosa para saber, pero que yo no la sé, ¿no?
—No hay nada.
—Mira que lo voy a contar por ahí…
—Puedes contarlo, que es mentira.
—¿Cómo sabes lo que voy a contar?
—Cualquier cosa que cuentes será mentira.
—Está bien. Lo contaré.
Pero al poco tiempo, recibió una llamada.
—Escucha. Lo pensé mejor. No cuentes nada sobre eso.
—¿Sobre “eso”?
—Sí, ya sabes…
Pasó a ser temido y respetado. Siempre había alguien que se le acercaba y le decía susurrando:
—¿Se lo has contado a alguien?
—Todavía no.
—Joder, gracias.
Con el paso del tiempo, ganó reputación. Era una persona en la que se podía confiar. Un día, un amigo le ofreció un trabajo con un gran sueldo.
—¿Por qué yo? —quiso saber.
—El trabajo conlleva muchas responsabilidades —dijo el amigo—. He decidido recomendarte.
—Pero, ¿por qué?
—Por tu discreción.
Comenzó a ganar prestigio. Se decía que lo sabía todo de todos pero que nunca abría la boca para hablar de nadie. Además de estar siempre bien informado, era un gentleman. Hasta que un día, recibió una llamada. Una voz misteriosa que dijo:
—Lo sé todo.
—¿Co… cómo?
—Lo sé todo.
—¿Todo el qué?
—Ya sabes...
Decidió largarse. Se fue de la ciudad. Los amigos se sorprendieron por su repentina desaparición. Decidieron investigar. ¿Qué estaría tramando? Finalmente, fue descubierto en una playa lejana. Los vecinos cuentan que una noche vieron llegar muchos coches que rodearon la casa. Varias personas entraron. Se oyeron gritos. Los vecinos cuentan que la voz que más se oía era la de él, gritando:
—¡Era broma! ¡Era broma!
Fue descubierto a la mañana siguiente, asesinado. El crimen nunca fue esclarecido. Pero las personas que lo conocían, no tenían dudas sobre el motivo.
Sabía demasiado.
Luis Fernando Verísimo.

El Último de La Fila


Como un burro amarrado en la puerta del baile

Me dices "good bye" en tu nota tan ricamente,
y no me hago a la idea de no volver a verte.
si lo llego a saber, mimosa, no te bajo el puente,
me tiré de cabeza y me arrastró la corriente.
Este es mi destino, al cabo de la calle estoy;
me siento como aquel ladrón que busca su fortuna
en un callejón por donde nunca pasa nadie.
como un burro amarrado en la puerta del baile.
Mi primo, que tiene un bar, desde siempre me ha dicho,
y me consta que todo lo dice de muy buena fe:
tanto tienes, tanto vales, no se puede remediar.
si eres de los que no tienen, a galeras a remar.
Y si sólo tengo amor,
¿qué es lo que valgo yo?
si tengo ganas de bailar,
¿para qué voy a esperar?
ahora necesito amor,
es mi única ambición;
como yo no sé bailar,
a galeras a remar.
Baila conmigo, amor, que soy muy cariñoso, guapa,
que aunque muy chico y muy feo, piloto de aeroplano soy.
Llévame al cine, amor, y a comer un arrocito a castelló.
si total son cuatro días, "pa" qué vas a exprimirte el limón.
"escolta", piquer, dame aire con tu abanico,
"que soc de barcelona i em moro de calor".
Si sólo tengo amor, ¿qué es lo que valgo yo?
si tengo ganas de bailar,
¿para qué voy a esperar?
ahora necesito amor,
es mi única ambición;
y como yo no sé bailar,
a galeras a remar.
Y si sólo tengo "love",
¿qué es lo que valgo yo?
si tengo ganas de bailar,
¿para qué voy a esperar?
ahora necesito amor
porque mi novia me dejó.
como yo no sé bailar,
a galeras a remar.
Ahora necesito amor.
 
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